Si estás pensando en realizarte la prueba del COVID - 19 de antígenos, comprobar si eres o no positivo antes de volver al trabajo, debes de ir a urgencias, ya que si intentas pedir cita con tu médico puede ser que te salga para dentro de una o dos semanas, como he intentado ya desde la App.
Lo más rápido es ir a un centro de salud, al servicio de urgencias, y describir los síntomas que tienes. Si no tienes síntomas pero has estado en contacto con alguna persona que ha sido o es positivo en Covid - 19, más te vale tener algún síntoma similar al Coronavirus, puesto que, si no presentas ningún síntoma, es posible que solamente te manden a casa a hacer cuarentena. Pero aquellas personas que necesitamos justificar en el trabajo que estamos confinados/as requerimos de alguna documentación que nos permita cumplir dicho confinamiento. El sistema sanitario es contradictorio en este sentido, ya que, si no estás enfermo, es más probable que simplemente te manden a casa.
Otro tema es el conocido "pasaporte Covid", el cual, si presentas síntomas o no, ya recae en manos de cada persona para ir al centro de salud o al hospital a realizarse la prueba, pudiendo ser positivo pero sin constar en el pasaporte. Si no vas al centro de salud, tu pasaporte es válido mientras no te hagas ninguna prueba, al menos, lo será durante unos meses. Esto facilita que las personas puedan continuar saliendo y hacer una vida normal sin necesidad de privarse de nada, por lo que es poco motivador ir al centro de salud para acabar confinado, más aún, en vacaciones.
En mi caso, he sido responsable y he tomado las medidas oportunas, me realizo la prueba por estar en contacto con personas que han dado positivo, me he confinado en casa y no me he reunido en estas fiestas. Sin embargo, de poco sirve si la curva sigue subiendo como si fuera una línea sin fin.
Por último, tampoco es comprensible que el 85% o más de la población está vacunada, y la gente continua enfermando de este virus, e incluso muriendo por la vacunación en los peores casos. Parece que nuestra alegría por disponer de una vacuna nos ha durado poco.
¿Este virus ha venido para quedarse? todo apunta a que así será, por mucha vacuna que inventen. Nuevas variantes continuarán apareciendo, pero da igual el nombre que le pongamos, nuestras vidas han cambiado.
Hoy, en el centro de salud, una mujer me ha comentado que su madre de casi 90 años está aislada y sola en casa, y que echa mucho de menos que su familia le dé un beso. Esa misma mujer convive con dos hijos confinados en sus habitaciones, dejándoles la comida en el pasillo, y desinfectando la casa cada dos por tres, durmiendo separada de su marido porque éste ha dado positivo, y aún así, ahí estaba, en la cola del médico, con fiebre, aguantando la frustración por la que estamos pasando todos/as.
Un hombre, también en la misma cola de urgencias, comentaba que al parecer el gobierno considera que el coronavirus solo llega hasta determinada altura, la cual es casualmente la apropiada para estar sentado/a en una mesa de un restaurante rodeado/a de personas, pero una vez te levantas, debes ponerte la mascarilla porque, a esa altura, ya hay covid, pero sentado/a no. Me ha sacado una sonrisa, porque está claro que las medidas que se han tomado no han sido suficientes, y que cuanto más tiempo pasa, menos conciencia y responsabilidad social hay ante dichas medidas de seguridad e higiene.
Algún día los libros de historia nos recordarán por lo que hemos pasado, aunque no se contará lo realmente importante, como siempre. Se relatará cómo esta pandemia mundial afectó a la economía de los diferentes países, pero no cómo hemos tenido que pasar las navidades, los veranos, ni la pérdida de aquellas personas que no pudieron superarlo. Se darán datos estadísticos sobre las "olas" que hemos tenido, pero no los trastornos y malestar emocional que ha afectado a miles de personas.
Solo nos queda ser optimistas e intentar cuidarnos lo mejor posible. Cuidaros mucho.
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